Saxofón

El saxófono, o más comúnmente llamado saxofón, es uno de los instrumentos de viento más jóvenes. Hay muchas dudas y controversias a la hora de establecer una fecha de nacimiento paraSaxofones este maravilloso instrumento, que estando construido en cobre (en forma de aleación) ocupa un lugar dentro del viento madera, ya que el elemento encargado de vibrar, y por tanto producir el sonido, es una lengüeta de madera extraída de una caña.

Los saxofones a lo largo de su historia han sido construidos en diferentes materiales, colores, tamaños y formas, aunque habitualmente en forma parabólica o recta y en tamaños que van desde el Sopranino hasta el Contrabajo, pasando por el Soprano, Alto, Tenor, Barítono y Bajo; todos ellos en las tonalidades de Mib y Sib, por tanto transpositores.

saxofon_tenor

Se cree que su invención data de aproximadamente 1840 y aunque algunas investigaciones recientes lo remontan incluso unos años antes, bien es cierto que su nombre no aparece oficialmente hasta la Exposición de la Industria Belga en 1841. Lo que ciertamente se sabe es quién fue su inventor. Antonio José Sax, más conocido como Adolfo Sax, nació en Dinant (Bélgica) en 1814. Hijo de constructor e inventor de instrumentos de música, Adolfo recoge el testigo creando con el tiempo una gran industria que trasladará a París en 1842, dando curso así a la fabricación en gran medida de este gran instrumento que llevará su apellido.

Muchos fueron los compositores  que por aquel tiempo se acercaron a este novedoso “híbrido”, que supo encandilar a creadores de la talla de Berlioz, Rossini, Kastner o incluso Prokofiev, Debussy, Ravel o Bizet entre otros, aunque es en la música del siglo XX en todo su espectro (contemporáneo, rock, jazz, new age…), donde el saxofón se viene manifestando con todo su esplendor. Bien es cierto que paralelamente al mundo sinfónico, el de las bandas de música y más concretamente las militares, fue un cauce extremadamente positivo ya que el saxofón obtuvo un lugar en éstas desde que la “Reforma de las Músicas de la Armada” francesas en 1845 lo introdujesen de forma definitiva en sus plantillas.

Desde entonces muchos han sido los “defensores y detractores” de este instrumento y su labor en las agrupaciones de viento, de las que se ha llegado a decir que son una mala copia de la orquesta sinfónica, así como que el saxofón alto y el tenor han sido los sustitutos de la viola y el violonchelo respectivamente. Es posible que en un principio todo girase alrededor de esta idea, pero gracias a la labor de numerosos compositores, que han dotado a este tipo de formaciones de un repertorio original, así como directores y por supuesto músicos amantes de esta magnífica expresión cultural como es la BANDA DE MÚSICA, han posibilitado que el saxofón ocupe un lugar de merecido protagonismo que por justica le pertenece.

Rubén Navarro Gonzalo

Volver