La dirección de banda

      El director juega un papel muy importante y decisivo en el conjunto instrumental que tiene a su cargo. Pero aparte existen una serie de factores, los cuales yacen sumergidos y casi inapreciables y son la base para conseguir en un determinado espacio de tiempo que dicha agrupación instrumental o banda pueda desarrollar una actividad bastante positiva en todas sus interpretaciones, elevando progresivamente su nivel musical.

      El director de una banda amater tiene que supervisar cada músico de la agrupación, un por uno, dándoles ánimo y guiándoles en todo momento, tanto en la interpretación, como en el sonido, afinación, carácter, fraseo, dinámica, tensión, métrica, etc. De esta manera se conseguirá en un corto plazo unos efectos positivos muy sorprendentes, ya que los ejecutantes se escuchan entre ellos y como consecuencia esto les autosugestiona y estimula haciéndoles perder el miedo, aumentando su confianza y consiguiendo una moral alta a la hora de la interpretación en el concierto.

      Acto seguido debe realizarse un cotejo entre ellos con el fin de seleccionar solistas, primeros, segundos, terceros, etc., teniendo siempre en cuenta la técnica, sonoridad, temperamento, conjuntación, estabilidad, liderato, etc.

       Una vez realizadas estas tareas debe aglutinar todas las familias de instrumentos: viento madera, viento metal y percusión. Primero por separado, después conjuntamente, según sea el orden de colaboración entre ellos; siempre siguiendo, por supuesto, las directrices que en todo momento marca y determina el compositor y la obra musical creada por él.

      A continuación viene la tarea de los ensayos generales, con la incorporación de global de todos los componentes de la banda. Y en esta faceta es donde el director tiene una labor muy delicada, importante y prioritaria a la hora de conseguir que los músicos realicen una perfecta interpretación, mentalizándoles en todo momento para hacer música a través de crear la máxima concentración posible y, por añadidura, emergiendo la perfecta interpretación musical en toda su plenitud.

      Como final recordar que el director de la banda debe tener en cuenta en todo momento que el público está pendiente de él a la vez que escucha la interpretación musical. Por lo tanto el auditorio admira y aplaude los gestos de dominio, la personalidad y la imagen de líder que tiene el director.

director_banda

      Los brazos y las manos son, por tanto, el verdadero vehículo de su hacer soberano, las cuales deben tener un control y unos gestos afines con la música que está sonando. Puede hacer uso de toda la mímica posible que considere legítima para conseguir favorecer el disfrute musical más profundo, pero siempre tratando de ayudar en lo posible, a través de dichos gestos, a sus músicos intérpretes, teniendo en cuenta que una banda está compuesta por director e intérpretes músicos y que todos ellos son necesarios e inseparables para poder llevar a buen término una excelente interpretación musical.

      Rafael Martínez Llorens
Director de la Banda de la Diputación Provincial de Zaragoza.

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